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El seitai es una educación para vivir sano y cultivar esta capacidad inherente a nuestra propia existencia.
Si por correr detrás de la técnica se llega a perder de vista la psique, el seitai desaparece.(H.N.)

martes, 24 de mayo de 2011

El seitai y la risa (I)

Interesantísimo e innovador artículo que publicaremos en tres entregas. Su autora, Yolanda Bandrés, amiga y practicante de Seitai desde 1996, da cursos de Seitai en la Escuela de Salud Inteligente, la primera dedicada a la risoterapia en España, en la que se formó, tanto en Barcelona como en Folgoso de la Ribera (Bierzo alto de León). Yolanda, en colaboración con Diana Guijarro, también terapeuta de la risa, está escribiendo una novela que sin duda no nos dejará indiferentes. El libro trata de la risa y en él se incluye el Seitai, además de otras actividades complementarias. 
Os invito a disfrutar de la primera parte de esta lectura que, sin duda, conseguirá que vuestra sonrisa se amplíe y consiga, como poco, que desde el corazón os sintáis  más alegres, ilusionados y optimistas.
 
El seitai y la risa (I)
Hace unos años, buscando técnicas de auto-sanación y autorrealización que cultivasen el equilibrio entre cuerpo, emociones, mente y espíritu de una forma afín a la filosofía del seitai, encontré la risoterapia. Seitai y risoterapia, dos actividades aparentemente inconexas pero totalmente complementarias y que se potencian entre sí. No es frecuente tratar el tema de la risa en el ámbito del seitai. Sin embargo el maestro Noguchi decía “¿ríes porque estás contento, o estás contento porque ríes?”.

La risa objeto de este escrito no es la risa mental y social producto del humor, la sátira, la burla, la ironía o cualquier otro estímulo externo. Tampoco es cuestión de la risa fingida que utiliza el Yoga de la Risa. Esas risas superficiales a menudo producen dolor de cabeza y tensan el cuerpo. Se trata aquí de la RISA con mayúsculas, una risa profunda que nace del vientre, que se produce al relajar la mente y que se puede inducir y entrenar gracias a técnicas específicas creadas en España por la Escuela de Salud Inteligente. Una risa abierta que puede prolongarse en el tiempo sin provocar ningún tipo de molestia física. Todo lo contrario: es una risa regeneradora que libera toxinas físicas, mentales y emocionales, que se retroalimenta y que supone un auténtico katsugen undo.

Al igual que los movimientos superficiales y espasmódicos de mera descarga de tensión no son el auténtico katsugen undo, las risas estridentes y forzadas debidas al exceso de actividad mental no son las que nos conciernen. La risa genuina sale del cuerpo. Es una función biológica inherente a nuestra condición humana y no se aprende. Al igual que con el seitai, para reír se trata de recuperar nuestro movimiento innato relajándonos, soltando miedos, dudas y negatividad. La educación y la sociedad nos han enseñado a reprimir todos los movimientos espontáneos que son saludables: bostezar, toser, llorar, reír, etc. Cuando el cuerpo está sano y le permitimos regularse por sí solo, aparecen esos movimientos naturales y los dejamos salir. Al practicar el seitai, si se manifiestan emociones también las dejamos salir a través del movimiento, sin reprimirlas pero sin aferrarnos a ellas. El movimiento verdadero es el que surge cuando nos limitamos a observarlo, sin intervenir con la mente, y le permitimos que aumente de forma natural, sin forzarlo. Tampoco la risa se debe forzar. Se trata de sentir, no de pensar. Si pensamos, el movimiento interior no surge y no reímos. Al practicar la risa y el seitai de forma correcta alcanzamos el tenshin, la mente del cielo, el vacío. Desde el tenshin se puede conectar con las risas más hermosas. En el caso de que no consigamos calmar nuestra mente con el seitai, podemos practicar la risa hasta hallar el silencio. Es un camino de dos direcciones.

Las prácticas de risoterapia ayudan a desbloquear el cuerpo y la mente, y permiten que la respiración baje al vientre. Entonces el tanden se llena de ki (la fuerza vital, la energía primigenia) y el katsugen undo surge de forma natural. De la misma forma, las prácticas del seitai con la estructura ósea y con el ki ayudan a relajar tensiones acumuladas durante años. Al recuperar el movimiento espontáneo y la respiración profunda, se logra el bienestar.

El Seitai ayuda a entender cómo funciona la risa y a profundizar en ella. Del mismo modo, la risa es una herramienta muy potente para profundizar en el seitai. El movimiento del ki, al igual que la risa, empieza desde el vientre. Si el plexo y el punto uno del vientre están bloqueados no surgen ni la risa abierta, ni el movimiento profundo. El primer ejercicio para inducir el katsugen undo (expulsión del zyaki o ki residual) relaja esa zona para que la respiración fluya de forma natural hacia el vientre. Al empezar a bostezar surge el movimiento regenerador. La risa más sanadora también se esconde tras el bostezo o la tos.

El seitai permite relajar la musculatura, comprender el mecanismo de la pelvis y las lumbares, y favorecer la respiración concentrada en el hara o centro vital del ser humano. El kiai, el grito de las artes marciales que también se practica en el seitai, lleva la máxima fuerza energética al bajo vientre. El kiai, anclado y sólido, es todo lo contrario de un grito histérico que ni descarga ni libera. Se practica en plenitud, sin tambalearse, con silencio interior y seriedad. Da fuerza, regenera, y favorece la risa abierta. Tras las prácticas del seitai la risa se coloca correctamente y sin dificultad.

En ocasiones ocurre que no consigamos calmar la mente y nos cueste practicar el seitai a solas, en casa. Nuestra mente nos quiere forzar a hacerlo. Pero, con libertad, no tenemos por qué hacer nada que diga nuestra mente. El cuerpo es sabio y tal vez ese día no le apetezca realizar los ejercicios preparatorios para el katsugen undo. O no pueda hacer gyoki de la columna vertebral (pasar el ki o respirar por la columna) porque la mente esté muy tensa. Pero tal vez sí pida reír. Reír es otra forma de regular el cuerpo y la energía, y de sentir el bienestar total. La risa nos permite reconectar nuestro cuerpo con nuestra mente y nuestras emociones, haciendo que todo fluya mejor en nuestro interior y alrededor nuestro, sin conflictos. La auténtica risa es una risa con movimiento, una risa que nos hace sentir libres y renovados. Tras conectar con la risa profunda es mucho más fácil practicar el seitai

Risoterapia y seitai equilibran las energías que intervienen en nuestro ser y nos devuelven la salud, la sabiduría y la felicidad. Reír con uno mismo y con los demás (no de los demás) es una forma de sentir que el Universo es nuestro amigo y está lleno de amor. Otra forma de sentirlo es practicar el seitai más profundo, experimentando la libertad de todo nuestro ser, el fluir dinámico del ki, y la confianza en la vida.

El seitai enseña a utilizar el ki en nuestras actividades diarias de una forma beneficiosa que nos ayude a sentir paz, estabilidad, salud, alegría y una energía sin límites. La risoterapia también ayuda a sentir todo eso, incluso en momentos difíciles. De la misma manera que practicamos el seitai, podemos practicar regularmente con la risa para conseguir nuestra libertad interior y nuestra felicidad.

continuará

Yolanda Bandrés