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El seitai es una educación para vivir sano y cultivar esta capacidad inherente a nuestra propia existencia.
Si por correr detrás de la técnica se llega a perder de vista la psique, el seitai desaparece.(H.N.)

jueves, 22 de diciembre de 2011

martes, 1 de noviembre de 2011

A cerca del curso en Navarra (Octubre 2011)


Algunas de las personas que asistieron a este curso de fin de semana de Octubre en Navarra a penas han oído hablar a cerca del Seitai…Pero, en todas apareció Katsugen y percibieron la esencia profunda del yuki.

Una simpática señora de unos 70 años confiesa entre sonrisas: “Si alguien me pregunta a cerca del Seitai por la calle podría llegar a responder:
- Mmmm…¿Una comida Oriental?”
Personalmente, siento una especial satisfacción cuando encuentro a personas así, ya que llegan al curso sin ningún tipo de pre-conceptos y esto simplifica las cosas. Practicar sin pretensiones, sin expectativas concretas es algo que aunque lleve muchos años de práctica, no olvido y así, sin esperarlo, aparecen resultados sorprendentes, fuera de todo pronóstico. Han llegado al curso guiados por una corazonada, muy próxima al instinto y es precisamente ese instinto la clave central de una práctica sana.
Esta misma señora, en su comentario al final del curso de dos días comentó: “Algunos seguro que observasteis que en mi espalda se aloja una “chepa” considerable (sonríe)… Mi sensación es que ha disminuido en tamaño y peso… me siento, por tanto, más ligera, mi capacidad pulmonar ha aumentado de forma impensable y mi cabeza se ha desenganchado del cuello…(sonríe de nuevo y sus ojos chisporrotean)… Estoy muy contenta de averiguar que el Seitai no es ninguna comida exótica…(risas en la sala).”

 El señor P.:
- “Gracias por convertir el Seitai en una práctica tan cercana… Esta mañana, tras la práctica de ayer, me sentía muy bien… relajado y tranquilo. Sin embargo, notaba cierto dolor en un lado del cuello… y he de confesar que aunque me hubiera quedado con esa molestia a cambio de este estado, el dolor ha cedido y siento como si el cuello fuera de goma (risas)”

Todas y cada una de las células del cuerpo, en esencia, ya conocen el Seitai, porque quieren vivir espontáneamente libres. En éste sentido, no es nada de extrañar que el Seitai sea algo tan familiar, a pesar de que, en teoría,  uno no haya practicado antes. Cada molécula, cada átomo ya conoce y por supuesto todo el Universo conoce esto. Lo único que hacemos es permitir que las trabas mentales y emocionales no corten este deseo real y natural. El Seitai no depende de una sofisticada técnica de siglos de antigüedad, sino del conocimiento acumulado, como mínimo y según algunas teorías, de 13.700 millones de años. Nuestro maestro, por tanto,  tiene una edad considerable que merece todo el respeto.
Si se sigue practicando con esta actitud, la desaparición del dolor de cuello no es más que la guinda del pastel. El Katsugen no sólo resulta muy agradable, sino que nos enseña de forma permanente. Mientras aparezca el movimiento espontáneo, la vida nos está enseñando. Saborear la guinda, como una delicatessem..mmm... Si alguien quiere todo el pastel, no tiene más que servirse...

El señor J.:
“He disfrutado y además me he reído con ganas… Pero me ha sorprendido que en medio de una práctica las lágrimas empezaron a brotar. Mis ojos eran como surtidores. No he encontrado un motivo para ello, ni sentía angustia. De hecho ahora me siento muy aliviado…”
El señor J. Es un hombre grande y fuerte, y seguramente no encuentra muchas ocasiones para permitirle a sus sentimientos un momentito de paz. Enhorabuena y a seguir disfrutando de la vida con alegría en toda su diversidad!

miércoles, 5 de octubre de 2011

Reportaje sobre Seitai

No es nada habitual encontrar en internet información filmada sobre el Seitai. En este reportaje, se puede percibir el ambiente y la forma como se practica Katsugen, doho, yuki,  gyoki... Espero lo disfrutéis...
http://vimeo.com/26300235

martes, 5 de julio de 2011

Curs Avellanes 2011

Des de que he tornat de les Avellanes que estic contenta, molt contenta.
Darrera d'aquestes paraules tan senzilles i tantes vegades repetides hi ha molts anys de recerca, de decepcions, de dubtes, de petites troballes...
Ara el que sento sobretot, es la certesa de que jo també pertanyo a aquest univers del que tant parla Nomura zensei.
Aquesta vegada el curs ha suposat per a mi  un final i un inici al mateix temps, he fet net d'un pes que he dut a sobre de les esquenes durant molt de temps i per altre banda he tornat a sentir, amb més intensitat que mai la harmonia i la calma dintre meu, i sobretot la comunió amb el Ki de l'univers.
Això es fàcil de dir però no tant de sentir, inclús a vegades també es difícil de recordar...
Torno a tenir confiança i esperança.
Agraeixo la sort que tinc de conèixer el Seitai i viure amb el Seitai.

Gemma Mas.


"Desde que volví de les Avellanes estoy contenta, muy contenta. Detrás de estas palabras tan sencillas y tantas veces repetidas, hay muchos años de búsqueda, de decepciones, de dudas, de pequeños descubrimientos... Ahora lo que siento, sobre todo, es la certeza de que yo también pertenezco a este universo del que tanto habla Nomura sensei.
Esta vez el curso ha supuesto para mí un final y un inicio al mismo tiempo, me he liberado de un peso que cargué sobre mi espalda durante mucho tiempo, y por otro lado he vuelto a sentir, con más intensidad que nunca, la armonía y la calma en mi interior; y sobre todo la comunión con el Ki del universo. Esto es fácil de decir pero no tanto de sentir, incluso a veces también es difícil de recordar... Vuelvo a tener confianza y esperanza.

Agradezco la suerte que tengo de conocer el Seitai y de vivir de acuerdo con él."


Gemma Mas.

miércoles, 29 de junio de 2011

El movimiento espontáneo que nace del silencio.

Unas breves palabras tras el curso inolvidable en Les Avellanes este mes de Junio 2011.
Nuestro más profundo agradecimiento a Mutsuko Nomura Sensei y a Erika Sotoyama que más allá de las enseñanzas nos abrigan con su ilimitado y generoso corazón. 

lunes, 13 de junio de 2011

El seitai y la risa (III)


Existen tantos tipos de risa como personas distintas. Y tantas personas como tipos de ki. Es importante sentir nuestro ki y observar nuestra risa. Ciertos modos de reír nos ayudan a fortalecer y animar nuestro ki. Otros, no. Percibir y mover el ki facilita la risa abierta y bien integrada. La risa que sale del hara (el vientre) permite desbloquear los atascos físicos, emocionales y energéticos, y regenerar nuestro ser. La risa profunda y llena de ki es muy adecuada para regular el cuerpo. El ki y la risa están muy relacionados, se retroalimentan y se expanden. Cuanto más activamente utilicemos nuestro ki, más risas acumularemos. Cuanta más risa transmitamos, más energía y más risas tendremos. El ki también se puede entristecer y debilitar, por ello la risa es muy importante. Con el ki y la risa bien entrenados nos sentimos más felices y más sanos.

Lo que los japoneses llaman koshi, es decir la zona lumbar y el sacro, es la fuente de toda acción. Si en algún momento nos sentimos cansados, desanimados o con poca vitalidad, es decir con el ki débil o triste, y queremos despertar a nuestro niño interior, podemos hacerlo flexibilizando nuestro koshi con prácticas del seitai. Jugar y reír con ese niño que llevamos dentro también rejuvenece el koshi. Así mantenemos nuestra energía concentrada, relajada y llena del entusiasmo de la infancia. Cuando el koshi está joven reímos sin saber por qué, nos dejamos llevar por la sensación sin razonar fríamente. Reímos de nuestras propias risas, las saboreamos, nos deleitamos e incluso nos emborrachamos con ellas… El koshi joven no tiene nada que ver con la edad y es indispensable para una risa profunda y abierta. El koshi flexible garantiza nuestra espontaneidad, estabilidad y confianza en la vida. Con las prácticas del seitai el koshi rejuvenece y se arquea, el ki se pone en marcha de modo fluido, el silencio entra en el cuerpo, este se yergue y la energía entra en el bajo vientre.

Después de la práctica del seitai la respiración es más profunda y sosegada y, con optimismo y una nueva fuerza interior, es fácil entrenar la risa de forma diferente, conectando con nuevas frecuencias y con vibraciones más elevadas. Al observar y mover nuestro ki, y al sentir nuestro cuerpo, podemos tomar conciencia de quiénes somos realmente, experimentar con nuestra risa, profundizar en ella, y conectar con la alegría y las ganas de vivir. Con la risa, al igual que con el seitai, se desarrolla la intuición, la empatía y la auténtica comunicación, no a nivel mental sino a nivel energético. El ki y la risa nos reconectan con nuestra esencia.

Cuanto más activamente utilicemos nuestro ki, más risas acumularemos. Cuanto más riamos, más y más reiremos, y más animado será nuestro ki. Con el seitai podemos entrenar mejor nuestra risa y sentirnos más sanos y felices. Al combinar las prácticas del seitai con la risa, podemos alcanzar una concepción más vibrante de la vida, un entusiasmo renovado día a día, y una fascinación por las risas, por la alegría y por la salud.

Estallar en un juego mágico de carcajadas es una sensación maravillosa. Con entrenamiento eso se puede conseguir fácilmente, incluso a solas. Al igual que con el katsugen undo, para conectar con la risa profunda permitimos al cuerpo que vibre, se mueva y ría como él quiera. Del fondo de nuestro ser aparecen sonidos próximos al canto, con modulaciones y entonaciones insospechadas. Es una risa placentera, profunda, inocente y, por supuesto, muy divertida. No hay nada más agradable que reír sin límites, con todas las vocales, con oscilaciones de tonos graves a tonos agudos, y de los agudos a los más graves, con conversaciones de risas que se retroalimentan y contagian a sí mismas, mientras el cuerpo se revuelca y retuerce por el suelo, hasta que se instale la calma total.

Sin embargo la carcajada no es imprescindible. La risa es ante todo movimiento y vibración. Por ello también puede ser silenciosa. De hecho los bebés y los niños más pequeños suelen reír para adentro, sin carcajadas. De la vibración del vientre y la contracción del diafragma surgen sonidos vivos y deliciosos que recuerdan ruiditos o el hipo, y resultan muy gratificantes y contagiosos. Esa risa ligera y sutil de la primera infancia se recupera con un poco de práctica.

Practicar el seitai es entrenarse a afrontar cualquier situación posible con el cuerpo en orden, centrado, con energía, tranquilidad y bienestar. Nos ayuda a sentir placer por la vida, a sentirnos bien dentro de nuestro cuerpo, y a despertar al sanador que todos llevamos dentro. Por ello el seitai resulta muy útil para aquellas personas a las que les gusta experimentar con su risa y buscan nuevas formas de preparar su cuerpo para entrenarla.

Del mismo modo, practicar con la risa es una gran ayuda para quienes buscamos la intensidad y la plenitud en nuestra existencia terrenal y potencia la sensibilidad para profundizar en el seitai. Realmente es un placer combinar ambas actividades y conectar con el cuerpo y el ser a distintos niveles, sentir sus atascos y relajarlos para que el ki fluya de nuevo con total naturalidad.

Junto a la galaxia entera vivimos cambios de frecuencia y de vibración. Aprendamos a jugar con el tiempo y los silencios, aprendamos a conectar con el universo y a reír con él. Si somos felices, los demás también lo serán. Si observamos nuestro cuerpo con calma y alegría, si vaciamos nuestra mente, eso se contagiará a los demás. Cultivemos la alegría y el bienestar a través del tenshin, el seitai y la risa. Entonces la Tierra será sostenible, feliz y próspera.

Yolanda Bandrés

(Continuará en una novela que está en preparación, sobre risas, seitai, y mucho más...)

lunes, 6 de junio de 2011

El seitai y la risa (II)


Practicar la risa y el seitai calma la mente consciente, soltando todo control del ego. Cuando reímos de verdad nos desinhibimos y nos trae sin cuidado lo que los demás piensen de nosotros. Cuando practicamos katsugen undo nos ocurre lo mismo: nos abandonamos. No río para los demás, sino para mí, porque me da la gana. Mi cuerpo se mueve porque él quiere, no porque lo diga mi mente. No practico katsugen undo para que me observen. Me muevo para mí.

Con la práctica de la risoterapia se puede experimentar cómo el bajo vientre empieza a vibrar, sin haberlo decidido con la mente. Sentimos nuestro cuerpo sonreír y luego reír con todas sus células, desde la zona occipital hasta los dedos de los pies, pasando por el tanden. Esa vibración de la risa en el vientre es auténtico katsugen undo, el movimiento más genuino del cuerpo.

En esos momentos podemos sentir la conexión con el todo, la unidad con el universo. Con el seitai y con la risa experimentamos que Todo es Uno. Y entonces recordamos las palabras del Maestro Noguchi: ¡Yo soy el centro del universo!  El tiempo se detiene y aparecen la paz y la felicidad. Como los niños, disfrutamos con nuestra respiración profunda, con el movimiento del ki y la vibración de nuestro cuerpo. Nos divertimos con nuestros bostezos, nuestros estornudos o nuestras carcajadas. Reír es expresar la alegría de respirar, de moverse, de estar vivos. Risa profunda y seitai nos sitúan en el aquí y el ahora. Gracias a ambos recuperamos el control de nuestro ser y nuestra vida.

En su libro Katsugen, the gentle art of well-being[1]Richard S. Omura escribe lo siguiente:

El placer no es una opción. El placer es un requisito para una vida feliz y plena. (...) No debemos olvidar mantener el contacto con el niño que llevamos dentro (...). Al crecer perdemos la visión del niño. Dejamos de mirar como niños. El katsugen puede hacer revivir nuestra capacidad para el placer. Katsugen es como otorgarnos cada día unas mini-vacaciones. ¿Cuántas formas de divertirte conoces? ¿Y cuántas razones para no llevarlas a cabo se te ocurren?

La mayoría de adultos tiene tendencia a reír muy poco o nada. Los niños juegan y se mueven según les pida su cuerpo. La mente no interviene. Los más pequeños ríen cuando están a gusto y en armonía con su interior y su entorno, sin que su mente censure esa risa sana. El seitai nos permite volver a ser niños. El cuerpo sabe cómo moverse y cómo reír. Cuando la mente adulta y arrogante se calma, entonces la auténtica risa y el movimiento genuino surgen por efecto de nuestro sistema nervioso involuntario.

Practicar el seitai sin estar conectados con nuestro niño interior no suele hacernos sentir realmente en plenitud, y no despierta el katsugen profundo. Recurrir a la risa es la mejor forma de despertar al niño o la niña que llevamos dentro y así incrementar nuestra capacidad para la alegría y el placer creativo. Para mantener el equilibrio es vital permitir a ese niño que se manifieste con su sencillez, su entusiasmo y sus ganas de jugar, relajarse y divertirse. Todos somos niños del universo y guardamos alegrías que necesitan ser desveladas.

Si la mente entra en conflicto con lo que nuestra alma desea, nos sentimos estresados y perdemos nuestra libertad. Nuestro cuerpo fue creado para moverse con total libertad. Con la risa, al igual que con el seitai, podemos recuperar la espontaneidad y la armonía interior, liberándonos de vergüenzas e inseguridades aprendidas, y comprobando cómo nuestro ser natural se empieza a abrir. Tanto en el seitai como en la risoterapia se trata de disfrutar dejando el cuerpo en total libertad y permitir que el movimiento aparezca en cualquier lugar del cuerpo, incluso en el diafragma, el bajo vientre y las cuerdas vocales. Entonces nuestras células se sienten felices de poderse mover, jugar y reír libremente.

Cuando aprendemos a tomar distancia de nuestros pensamientos y nuestras emociones, cuando estos ya no nos controlan ni nos hacen sufrir con objetivos demasiado duros, cuando permitimos a nuestro niño interior que se divierta, empezamos a dominar el arte de vivir. Equilibrar nuestra vida mediante el seitai y la risa es una forma magnífica de disfrutar con los altibajos de la existencia. Divertirse, reír y mover el cuerpo son deseos que el seitai ayuda a despertar, al igual que nuestra libertad interior.

Empecemos por fin a ser el niño o la niña que tal vez nunca nos permitimos ser. Descubrir que nuestra risa es contagiosa para los demás y para nosotros mismos es un placer incomparable.

continuará

Yolanda Bandrés


[1] La traducción al español sería “Katsugen, el arte suave del bienestar” .



martes, 24 de mayo de 2011

El seitai y la risa (I)

Interesantísimo e innovador artículo que publicaremos en tres entregas. Su autora, Yolanda Bandrés, amiga y practicante de Seitai desde 1996, da cursos de Seitai en la Escuela de Salud Inteligente, la primera dedicada a la risoterapia en España, en la que se formó, tanto en Barcelona como en Folgoso de la Ribera (Bierzo alto de León). Yolanda, en colaboración con Diana Guijarro, también terapeuta de la risa, está escribiendo una novela que sin duda no nos dejará indiferentes. El libro trata de la risa y en él se incluye el Seitai, además de otras actividades complementarias. 
Os invito a disfrutar de la primera parte de esta lectura que, sin duda, conseguirá que vuestra sonrisa se amplíe y consiga, como poco, que desde el corazón os sintáis  más alegres, ilusionados y optimistas.
 
El seitai y la risa (I)
Hace unos años, buscando técnicas de auto-sanación y autorrealización que cultivasen el equilibrio entre cuerpo, emociones, mente y espíritu de una forma afín a la filosofía del seitai, encontré la risoterapia. Seitai y risoterapia, dos actividades aparentemente inconexas pero totalmente complementarias y que se potencian entre sí. No es frecuente tratar el tema de la risa en el ámbito del seitai. Sin embargo el maestro Noguchi decía “¿ríes porque estás contento, o estás contento porque ríes?”.

La risa objeto de este escrito no es la risa mental y social producto del humor, la sátira, la burla, la ironía o cualquier otro estímulo externo. Tampoco es cuestión de la risa fingida que utiliza el Yoga de la Risa. Esas risas superficiales a menudo producen dolor de cabeza y tensan el cuerpo. Se trata aquí de la RISA con mayúsculas, una risa profunda que nace del vientre, que se produce al relajar la mente y que se puede inducir y entrenar gracias a técnicas específicas creadas en España por la Escuela de Salud Inteligente. Una risa abierta que puede prolongarse en el tiempo sin provocar ningún tipo de molestia física. Todo lo contrario: es una risa regeneradora que libera toxinas físicas, mentales y emocionales, que se retroalimenta y que supone un auténtico katsugen undo.

Al igual que los movimientos superficiales y espasmódicos de mera descarga de tensión no son el auténtico katsugen undo, las risas estridentes y forzadas debidas al exceso de actividad mental no son las que nos conciernen. La risa genuina sale del cuerpo. Es una función biológica inherente a nuestra condición humana y no se aprende. Al igual que con el seitai, para reír se trata de recuperar nuestro movimiento innato relajándonos, soltando miedos, dudas y negatividad. La educación y la sociedad nos han enseñado a reprimir todos los movimientos espontáneos que son saludables: bostezar, toser, llorar, reír, etc. Cuando el cuerpo está sano y le permitimos regularse por sí solo, aparecen esos movimientos naturales y los dejamos salir. Al practicar el seitai, si se manifiestan emociones también las dejamos salir a través del movimiento, sin reprimirlas pero sin aferrarnos a ellas. El movimiento verdadero es el que surge cuando nos limitamos a observarlo, sin intervenir con la mente, y le permitimos que aumente de forma natural, sin forzarlo. Tampoco la risa se debe forzar. Se trata de sentir, no de pensar. Si pensamos, el movimiento interior no surge y no reímos. Al practicar la risa y el seitai de forma correcta alcanzamos el tenshin, la mente del cielo, el vacío. Desde el tenshin se puede conectar con las risas más hermosas. En el caso de que no consigamos calmar nuestra mente con el seitai, podemos practicar la risa hasta hallar el silencio. Es un camino de dos direcciones.

Las prácticas de risoterapia ayudan a desbloquear el cuerpo y la mente, y permiten que la respiración baje al vientre. Entonces el tanden se llena de ki (la fuerza vital, la energía primigenia) y el katsugen undo surge de forma natural. De la misma forma, las prácticas del seitai con la estructura ósea y con el ki ayudan a relajar tensiones acumuladas durante años. Al recuperar el movimiento espontáneo y la respiración profunda, se logra el bienestar.

El Seitai ayuda a entender cómo funciona la risa y a profundizar en ella. Del mismo modo, la risa es una herramienta muy potente para profundizar en el seitai. El movimiento del ki, al igual que la risa, empieza desde el vientre. Si el plexo y el punto uno del vientre están bloqueados no surgen ni la risa abierta, ni el movimiento profundo. El primer ejercicio para inducir el katsugen undo (expulsión del zyaki o ki residual) relaja esa zona para que la respiración fluya de forma natural hacia el vientre. Al empezar a bostezar surge el movimiento regenerador. La risa más sanadora también se esconde tras el bostezo o la tos.

El seitai permite relajar la musculatura, comprender el mecanismo de la pelvis y las lumbares, y favorecer la respiración concentrada en el hara o centro vital del ser humano. El kiai, el grito de las artes marciales que también se practica en el seitai, lleva la máxima fuerza energética al bajo vientre. El kiai, anclado y sólido, es todo lo contrario de un grito histérico que ni descarga ni libera. Se practica en plenitud, sin tambalearse, con silencio interior y seriedad. Da fuerza, regenera, y favorece la risa abierta. Tras las prácticas del seitai la risa se coloca correctamente y sin dificultad.

En ocasiones ocurre que no consigamos calmar la mente y nos cueste practicar el seitai a solas, en casa. Nuestra mente nos quiere forzar a hacerlo. Pero, con libertad, no tenemos por qué hacer nada que diga nuestra mente. El cuerpo es sabio y tal vez ese día no le apetezca realizar los ejercicios preparatorios para el katsugen undo. O no pueda hacer gyoki de la columna vertebral (pasar el ki o respirar por la columna) porque la mente esté muy tensa. Pero tal vez sí pida reír. Reír es otra forma de regular el cuerpo y la energía, y de sentir el bienestar total. La risa nos permite reconectar nuestro cuerpo con nuestra mente y nuestras emociones, haciendo que todo fluya mejor en nuestro interior y alrededor nuestro, sin conflictos. La auténtica risa es una risa con movimiento, una risa que nos hace sentir libres y renovados. Tras conectar con la risa profunda es mucho más fácil practicar el seitai

Risoterapia y seitai equilibran las energías que intervienen en nuestro ser y nos devuelven la salud, la sabiduría y la felicidad. Reír con uno mismo y con los demás (no de los demás) es una forma de sentir que el Universo es nuestro amigo y está lleno de amor. Otra forma de sentirlo es practicar el seitai más profundo, experimentando la libertad de todo nuestro ser, el fluir dinámico del ki, y la confianza en la vida.

El seitai enseña a utilizar el ki en nuestras actividades diarias de una forma beneficiosa que nos ayude a sentir paz, estabilidad, salud, alegría y una energía sin límites. La risoterapia también ayuda a sentir todo eso, incluso en momentos difíciles. De la misma manera que practicamos el seitai, podemos practicar regularmente con la risa para conseguir nuestra libertad interior y nuestra felicidad.

continuará

Yolanda Bandrés

lunes, 18 de abril de 2011

Una sola Vida

Podemos estar muy agradecidos a mi  Amigo Juancho, por esta experiencia revelada desde el corazón, tras el fantástico curso que pudimos compartir de la mano de Kunio Nomura Sensei en Mallorca.
Disfrutemos de su inspiración y si tenemos tiempo, releámoslo porque vale mucho la pena!!!

Reflexiones tras el seminario de auto-realización (Inochi no Seminar) ofrecido en Mallorca por Kunio Nomura durante los primeros días de abril del 2011.
Muchos de los que comenzamos a practicar Katsugen Undo y nos adentramos poco a poco en la profundidad del Seitai, descubrimos al principio que hay una vida profunda mas allá de la vida aparente. Con el tiempo, uno se vuelve mas sensible, mas activo, mas despierto a esa especie de “nueva dimensión” de la vida. Y así la práctica se va volviendo mas interesante y mas plena, llena de sorpresas y enseñanzas, no solo en el Dojo o lugar de práctica y en la práctica misma, sino en el día a día, en el trabajo, la pareja, la comida, el paseo, etc. Parece que la Vida te habla desde algún lugar oculto y te cuenta sus secretos, sacándolos por fin a la luz.

En ese punto, uno parece a veces sentirse finalmente asentado, con una sensación de estar en el lugar correcto, en un lugar de luz, con la sensación de haber descodificado por fin el mensaje escondido de la existencia. En realidad... se trata mas bien de un estancamiento camuflado pues, sin darse cuenta, con sus descubrimientos uno ha ido creando poco a poco una línea divisoria entre dos vidas: la vida profunda y la vida de la superficie, la vida absoluta y la relativa, la vida de Dios y la del hombre, la vida del Ser y la vida del Ego.



Desde ahí, todo parece partido por la mitad: el consciente y el inconsciente, la gente new-age y la gente que-no-se-entera, el momento en el que estoy conectado y el momento en el que me despisto, el Katsugen y el No-Katsugen, la dieta sana y el chuletón, el texto iluminado del maestro y la noticia fría del periódico, la gente con luz y buena energía y la gente chunga, la vida mágica y la vida cotidiana, la naturaleza y la ciudad, y así hasta el infinito y mas allá...



Por suerte, con los años, poco a poco se revela una de las maravillas del Katsugen, y esto sucede precisamente cuando esa línea divisoria se disuelve y el muro interno se viene a abajo. El muro es siempre interno. La vida no tiene ningún muro, no tiene límites, no hay separación. La vida es una sola. Y el Katsugen se manifiesta entonces como una experiencia ideal para vivir esa contundente realidad total de forma clara e incontestable.

domingo, 3 de abril de 2011

Más allá del Egoísmo Nacional por Kunio Nomura Sensei. (Fragmento)

Hace unos años, Kunio Nomura Sensei escribió el libro: "Mas allá del Egoísmo Nacional". Un libro que debería conocer todo el mundo. Entre sus capítulos, contenía un breve apartado en el que hablaba precisamente de los peligros de la energía nuclear en caso de terremoto y tsunami. Lamentablemente, Kunio Nomura tuvo razón en sus predicciones.
 
Adjunto a continuación la traducción al castellano del fragmento anteriormente mencionado.


Peligros y Cuestiones Económicas de la Energía Nuclear
Fragmento del libro “Beyond National Egoism” (“Mas allá del Egoísmo Nacional”), escrito por Kunio Nomura y publicado por Mamizu-Shuppan en Japón en el año 2008. Este libro se puede adquirir en su versión inglesa a través de Amazon Japón.

En los últimos años, con el calentamiento global y el aumento del precio del crudo del petróleo y el gas natural, incluso en Europa en países como Alemania o Suecia, hay signos de un movimiento de regreso a la energía nuclear. En particular, en Alemania el mundo industrial está interesado en reconsiderar la energía nuclear motivado por la baja eficiencia y alto coste de la generación de energía por medios naturales. Además de estos países, los países de la Europa del Este están desarrollando planes para el aumento en la construcción de nuevos reactores nucleares.

Esta nueva tendencia parece estar basada en una perspectiva económica con un telón de fondo de factores tales como el precio del petróleo. Aún así,  considerando el gran peligro asociado al funcionamiento de las centrales nucleares así como el del procesado y almacenamiento de los residuos nucleares, esta tendencia es causa seria de preocupación para la humanidad.

Los peligros de la energía nuclear incluyen no solo aquellos que implican el funcionamiento, el procesado y el almacenamiento seguro de los residuos nucleares. Hay otros peligros. Por ejemplo, ¿existe alguna manera de tener completo control en el caso de un impredecible ataque terrorista, un ataque por misiles o una colisión de un avión contra las instalaciones de una central nuclear?

viernes, 25 de marzo de 2011

Yuki-ho en cadena: El ki transparente se comunica.

Lo más habitual en las reuniones de grupo es comenzar la práctica formando una cadena en círculo entre los asistentes. Nos sentamos a la japonesa, percibiendo el propio centro bien arraigado y la mente libre de preocupaciones. 
La mano derecha sujeta la muñeca del compañero de ese lado con suma delicadeza, como si tocáramos un valioso papel de regalo que no deseamos arrugar lo más mínimo. La mano izquierda recibe esta vibración sutil del compañero que se haya sentado a ese lado.
Unificamos el ki a través de una respiración conjunta y profunda.
A continuación permanecemos con la mente sosegada y enviamos el aliento que nace del propio centro a través de las manos.
Comunicamos un ki tranquilo y limpio. Cuando éste se unifica, cosa que sucede cuando las divagaciones de la mente desaparecen, se crea un ambiente transparente y cálido, que no entiende de fronteras, ni de egoísmos o intereses.
Y en esa vivencia silenciosa en la que incluso los cuerpos se desvanecen y unifican, podemos dirigir el ki a cualquier lugar que vive el sufrimiento. 
Estos días dedicamos especial atención a Japón. La sensación de presencia, proximidad y comunicación es indescriptible.
El ki limpio, que tanta falta hace en este planeta, se transmite y disipa el ki alborotado o turbio.
Es sumamente positivo experimentar esta vivencia simple y profunda de paz tanto para aquellos que envían el ki como para aquellos que lo reciben. Y como ésta experiencia carece de ideas y pre-conceptos, es muy apropiada tanto para los que practican Seitai como para cualquier grupo de personas que desee ayudar y sentir el ki Universal.

 

lunes, 14 de marzo de 2011

Emergencia en Japón!

Transcribo el mail que he recibido de unos amigos entrañables y grandes maestros.
Espero que os resulte inspirador.. a ver si entre todos podemos hacer alguna cosa por este planeta...

Traducción al español:

Queridos amigos,

tal como habéis visto en la televisión hemos tenido un gran terremoto y un gigantesco tsunami en Japón desde ayer por la mañana.
Mucha gente murió y muchos lugares han quedado destruídos.
Seguimos vivos pero no sabemos qué ocurrirá hoy o mañana.
Por favor haced profundas meditaciones y enviad el ki a Japón, concentrándoos especialmetne en la planta nuclear de Fukushima.
Ese es el mayor problema ahora mismo!

La situación es de extrema gravedad.
El agua para enfriar el reactor no funcionó ayer, debido a la falta de
electricidad, y la temperatura subió.
Si estallase no tardaríamos en morir.
Hoy ha habido escapes de aire contaminado con material nuclear.

Ese problema no es sólo de Japón sino de todo el mundo, debido a ese
tipo de contaminación que puede afectar a medio planeta.

Estos días son cruciales para el destino del planeta!

Es necesaria meditación profunda con tenshin, kiais potentes desde el
tanden. No os preocupéis del resto, el ki universal nos ayudará a todos.

Y por favor, reenviad este mensaje a toda la buena gente que conozcáis,
a los practicantes del seitai, y a todos vuestros amigos y conocidos.

Confío en vuestra cooperación.
No tememos por todo pero sí creemos que podemos hacer algo más si
queremos vivir en este planeta un poco más de tiempo.

Saludos y nuestros mejores deseos con amor y amistad.
 


jueves, 3 de marzo de 2011

Exhalación (3): Eliminación del ki residual (zyaki)

Podemos realizar este ejercicio de pie, sentados a la japonesa o incluso sentados en la parte final de una silla, de forma que la espalda quede liberada.
Arqueamos la espalda hacia atrás y con la yema de los dedos localizamos una zona que suele estar endurecida en la boca del estómago, por debajo de las costillas.
Para localizar mejor la zona, podemos forzar este arqueo y presionar ligeramente. Si sentimos cierta molestia o dolor puede resultar un buen sistema para saber si los dedos se encuentran en el lugar adecuado.
De cualquier forma, después no conviene apretar éste punto, ya que una de las funciones principales de este ejercicio es la de relajar la boca del estómago, que está muy relacionada con la tensión mental.
Inicialmente y antes de empezar con las exhalaciones, podemos abrir y cerrar la mandíbula varias veces, para aflojarla, con la cabeza un poco hacia atrás de forma que el cuello se relaje.
Conviene hundir el pubis hacia atrás para que la columna sienta su centro y manifieste cierto arqueo natural y no olvidarse de abrir el entrecejo.
Después comenzamos a exhalar, con la boca abierta, a la vez que el cuerpo se va inclinando lentamente hacia delante. Al salir el aire desde el vientre se produce un ligero sonido similar al que se produce cuando queremos entelar un cristal con nuestro aliento: HHHAAAAA... 
La espalda no se encorva y baja de forma que todas las vértebras se estiran.
Levantamos ligeramente la barbilla para que la zona trás las orejas se relaje también.
Mentalmente nuestra atención sólo se centra en expulsar, paralelamente y a través del aire, todos los pensamientos negativos, emociones estancadas o cualquier tipo de dolencia.
Podemos imaginar que literalmente vaciamos todo nuestro ser de influencias negativas acumuladas. En esta exhalación larga, vaciamos todo el ki residual del organismo.
Cuando ya no queda más aire que expulsar, aun podemos realizar una última exhalación más breve, como un suspiro final, a la vez que aflojamos el cuerpo, los brazos y eliminamos cualquier recodo de pensamiento, permitiendo que de forma espontánea recupere su postura vertical mientras el aire entra suavemente por la nariz.

Podemos repetir este proceso unas cuantas veces: tres, cuatro o incluso más...siempre con la sensación de vaciar… vaciar… exhalar… exhalar hasta el infinito…
Lo importante es ir sintiendo como después de cada respiración, esta se realiza con mayor profundidad  y la inspiración va llegando hasta el bajo vientre.
Al ir repitiendo, las costillas se movilizan y permiten que el oxígeno llegue a la parte baja de los pulmones en la inspiración. Este hecho es clave para que se desvanezcan las tensiones emocionales que ahí se alojan y estancan,  en forma de anhídrido carbónico y que impiden que entre el oxígeno limpio hasta lo más profundo.
Después permanecemos con la cabeza un poco inclinada hacia atrás y la mente abandonada. 
Si aparecen bostezos es una excelente señal de que el cuerpo empieza a manifestar su deseo interior de movilizarse hacia la vida.
Este ejercicio lleva consigo un contenido muy profundo, legado por el Maestro Noguchi, cuya finalidad última es la de conseguir la mente despejada que conecta con el Universo.
De estas manera, el cuerpo recobra la necesidad espontánea de que surja Katsugen en el momento en que aparece esta necesidad.


Generalmente la mente crea ideas de culpa, se aferra a emociones o simplemente a ideas de discursos aprendidos con los que solemos identificarnos. Cualquier momento es idóneo para limpiar la mente de esos discursos a través de la expulsión del ki residual, ya que éstas son ideas inútiles que realmente no sirven para nada.
Así, frente a cualquier problema, podemos observar el futuro con la psique en blanco de un nuevo amanecer, se puede encontrar una solución clara desde el fondo limpio de nuestro propio Ser.

jueves, 10 de febrero de 2011

Exhalación 2: Ejercicios introductorios para que se manifieste Katsugen undo

Cuando el cuerpo está sensible, el movimiento espontáneo o Katsugen aparece cuando es necesario. Por ejemplo, bostezando cuando existe cansancio mental o moviendo el cuello sin darnos cuenta cuando la vista está cansada.
Sin embargo, como práctica, solemos inducirlo y aunque existen muchas formas, la más habitual es a través de tres ejercicios introductorios que explicaremos con más detalle en las siguientes entradas:


1.- Exhalación del ki residual, profundizando la respiración.
2.- Exhalar girando la columna vertebral para activarla.
3.- Exhalar arqueando la columna y juntando los omóplatos.


Cada uno de ellos resulta completo en sí mismo, aunque hace hincapié en aspectos distintos. La atención principal enfoca y estimula zonas diferentes, aunque en los tres casos participa el cuerpo como un todo.

Los tres tienen algo fundamental en común y es que están centrados en la exhalación larga, de forma que la inspiración aparece de forma natural y profunda como efecto o consecuencia de esa exhalación que con un poco de práctica llega a ser muy... muy... larga.

Después de realizarlos, simplemente permanecemos con la mente abandonada, los ojos preferiblemente cerrados y permitiendo que el cuerpo se exprese libremente a través del movimiento espontáneo. No importa el tipo de movimiento que aparezca mientras surja del interior y no de la mente voluntaria. De hecho, aunque no aparezca movimiento exterior podemos permanecer quietos mientras el movimiento se realiza aunque de forma invisible, a nivel interior. En este sentido, existe una gran diferencia sustancial con la mayoría de las técnicas que suelen basarse en la musculatura voluntaria. 

Algunos levantan los brazos, otros arquean la cintura, mueven el cuello, se balancean, etc. Pero cualquiera de estos movimientos debe nacer del centro (tandem) y en ellos participa todo el organismo, manifestando, de alguna manera, la alegría que se desprende del hecho de estar vivo.
Cuando el movimiento se detiene por sí sólo podemos respirar profundamente y finalizar la práctica.  
No obstante, si queremos seguir, esperando en calma nuevas manifestaciones, iremos entrando en nuevos estados de profunda calma y serenidad, a la vez que se descubre el claro enlace que existe entre la mente y las tensiones adquiridas en el cuerpo.

viernes, 21 de enero de 2011

Exhalación (1)


Muchos valores de la sociedad "moderna" contagian al ser humano una forma de vivir alejada de su propia Naturaleza. 
Hoy día, todo gira en torno a la tensión y se descuida la otra cara de la misma moneda: la distensión. 
Depresión, ansiedad o angustia son sólo algunas de las consecuencias asociadas a este fenómeno que impide que la respiración llegue al vientre.
Cuando la dinámica tensión-distensión se bloquea, aparecen los problemas, la sobre-excitación permanente y la armonía necesaria para vivir con ánimo.
El sosiego es imprescindible para sentir la vida en toda su plenitud. De lo contrario, algo se nos escapa...
Vivir es respirar y tal como se realiza la respiración, vivimos.
La tensión se relaciona con la inspiración y la distensión con la exhalación. Esto es así desde el momento del nacimiento con la primera inspiración que abre nuestro pecho, preparándolo para la vida, hasta la última exhalación.
El egoísmo lo encontramos en las personas que inspiran demasiadas veces por minuto, son personas estresadas, atrapadas en su propio interés.  Sin embargo,  las que son capaces de "dar", desde el corazón y desinteresadamente, tienen una exhalación larga y les envuelve un ambiente amable y bondadoso.
Prestar atención a nuestra exhalación para que ésta se alargue, no sólo reporta un beneficio individual, pues todo el entorno se nutre con esta influencia cálida y apacible.
En realidad, las personas con la exhalación corta, muestran muchas dificultades para preocuparse de los demás y, por tanto, para realizar yuki, puesto que bailan desacompasados, ajenos al verdadero ritmo del Universo.