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El seitai es una educación para vivir sano y cultivar esta capacidad inherente a nuestra propia existencia.
Si por correr detrás de la técnica se llega a perder de vista la psique, el seitai desaparece.(H.N.)

viernes, 22 de octubre de 2010

Katsugen undo: Testimonios 1

A pesar de llevar más de 25 años practicando Katsugen, no dejo de maravillarme a diario de su alcance.
Esta mañana, he hablado con la señora “C” que con sus 69 años y haber venido varias veces para recibir yuki, se ha animado a asistir a las reuniones de prácticas.
Durante la reunión, de hora y media, en la que realizamos algunos ejercicios para estimular el movimiento esponáneo, me di cuenta que su cuerpo no acababa de soltarse debido a que su mente estaba demasiado pendiente del entorno.
Bien, pues hoy me ha explicado que al llegar a su casa se encontraba extremadamente cansada. Tanto, que sin poderlo evitar, tuvo que tumbarse en la cama para dormir.
Debo aclarar que se trata de una persona que siempre padece de insomnio.
Tras dormir un buen rato, le despertó el timbre porque le traían la compra a domicilio. Abrió la puerta y le dijo a su marido, el cual también había asistido a la misma reunión, que se volvía a la cama porque estaba "rendida". Al meterse en la habitación dispuesta a recuperar el sueño, empezó a bostezar.
No a bostezar una o dos veces... si no más de una hora seguida sin poder parar de bostezar! Aunque lo intentara, no podía parar! 

- Era como si mi cuerpo actuara por su cuenta, mientras los bostezos se repetían de forma autónoma...
Cuando finalmente pararon, dice, salí de la habitación y un dolor de cabeza subterraneo y constante había cedido el paso y mi cabeza se encontraba sorprendentemente fresca y despejada. 

- Mi cansancio había desaparecido por completo!
Desde luego, estoy contento, porque a partir de ahora, la señora “C” ha comprendido la profundidad del movimiento involuntario y regenerador a las mil maravillas.
Por suerte, el katsugen se manifista con energía, sin importar la edad. Se manifiesta incluso cuando la mente trata de impedirlo, pues es una manifestación espontánea del deseo propio de vivir sano y animado.