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El seitai es una educación para vivir sano y cultivar esta capacidad inherente a nuestra propia existencia.
Si por correr detrás de la técnica se llega a perder de vista la psique, el seitai desaparece.(H.N.)

viernes, 21 de mayo de 2010

jueves, 13 de mayo de 2010

Katsugen undo: Origen fisiológico. (I)


El Katsugen undo o movimiento regenerador se practica con la mente abandonada y sin esperar nada a cambio. Se trata de disfrutar del propio movimiento espontáneo sin tener en la cabeza pensamientos como...si practico, conseguiré esto y lo otro...
Desde luego, cuando se practica se obtienen beneficios importantes, incluso sorprendentes, pero eso no significa que estos se busquen como objetivo.
Debemos permitir que el movimiento involuntario se manifieste con libertad, sin los obstáculos de la mente calculadora, que en este caso se convierte en una espectadora que ha perdido su capacidad de judgar.

Abordemos, ahora, algunas consideraciones que aclaran, desde una óptica fisiológica, el origen del Katsugen undo.

Nuestro cuerpo, está formado por dos sistemas intercomunicados:
El voluntario y el involuntario o autónomo.

En el sistema voluntario se involucran todos aquellos músculos que podemos mover intencionadamente (piernas, brazos, cuello, etc.). Muchos de estos movimientos, como andar, escribir o sujetar alguna cosa, se realizan de forma automática, después de un tiempo. Pero siguen siendo voluntarios y se rigen por el sistema motor piramidal.
Su ejercitación, por ejemplo, es la clave del deporte.

En el sistema involuntario o autónomo las actividades se controlan mediante el sistema extrapiramidal, esto quiere decir que estas actividades no llegan a la parte consciente del cerebro y son controladas principalmente por el cerebelo a través de la médula espinal y sus ramificaciones.
Así, encontramos los músculos lisos que actúan independientemente a nuestra voluntad, como el corazón, el estómago, el hígado, los riñones, etc.
Este sistema regula la actividad interna del organismo, como la circulación de la sangre, la respiración o la digestión y se encarga también de mantener el balance, la postura y el equilibrio mientras se realizan movimientos voluntarios.

El sistema extrapiramidal actúa a través de sus dos componentes: sistema simpático y el parasimpático. Estos sistemas actúan como freno y acelerador, según las circunstancias.
 


El sistema simpático tiene la misión de activar el funcionamiento de los órganos del cuerpo y estimular diversas reacciones en casos de emergencia o de gasto energético:
aumenta el metabolismo, incrementa el riego sanguíneo al cerebro, dilata los bronquios y las pupilas, aumenta la sudoración y el ritmo cardíaco, eleva la presión sanguínea con la constricción de las arterias y estimula las glándulas suprarrenales.
El sistema parasimpático tiene una función retardadora, opuesta a la del simpático. El organismo lo utiliza en situaciones de reposo y relajación, ya que es un sistema ahorrador de energía. Así, por ejemplo, interviene en la digestión, produciéndonos la sensación de somnolencia que notamos después de comer. 
Al cuerpo le apetece una siesta y no correr un maratón ,puesto que la sangre se concentra en el sistema digestivo y no en los pulmones.
Se encarga de disminuir el ritmo cardíaco, contraer los conductos respiratorios, disminuir la presión arterial, aumentar la secreción nasal, de saliva y lacrimal, y aumentar los movimientos peristálticos y las secreciones intestinales.

Entonces ¿Por qué surge Katsugen?

Katsugen undo: Origen fisiológico. (II)


El "problema" aparece cuando el cuerpo está embotado y ha perdido su propia capacidad de autoregulación.
Por experiencia, sabemos que las horas de sueño no devuelven el equilibrio necesario para actuar con frescura. Entonces, se hace necesaria una ayuda...
Los cambios de postura involuntarios que aparecen durante el sueño están destinados a eliminar el cansancio y las tensiones. Estos movimientos son una forma de katsugen undo espontáneo.
Si se tuerce el cuerpo a un lado y al otro, es para regular el estado de la cintura (Lumbar3), que puede estar caída o cansada después de una excursión larga. Por supuesto, lo normal es amanecer con la cama muy desecha.
Si se suben los brazos, se afloja la primera lumbar, y esto es debido a que generalmente ha habido mucha actividad cerebral.
Si dormimos boca arriba y espatarrados es que hemos comido mucho.

Inspirado en éste aspecto de la vida, el maestro Noguchi buscó la forma de provocar este movimiento involuntario, a partir de algunos ejercicios que estimulan esta dirección de movimiento espontáneo y regenerador del cuerpo.
Para ello, estimulamos la médula espinal y el bulbo raquídeo, estimulando la columna vertebral y la zona occipital.
Tras la inducción, mediante estos sencillos ejercicios se activa el sistema extrapiramidal, y entonces, basta con mantener la mente abandonada para que surja movimiento regenerador (Katsugen undo).
Más adelante, con la práctica, el katsugen undo surge cuando el cuerpo lo necesita, de forma que se adapta a los cambios exteriores con facilidad.

De hecho, cuando aparece alguna anormalidad, ésta funciona como estímulo y se consigue aumentar la flexibilidad y la espontaneidad frente a las situaciones cotidianas.
Por ejemplo, cuando la cabeza está muy cargada, suelen salir bostezos; estiramos la cintura cuando se siente cansancio; los ojos lagrimean para limpiarse....


Con el Katsugen undo se entrena y sensibiliza el sistema extrapiramidal, de forma que se equilibra el funcionamiento del sistema simpático y parasimpático para conseguir su máxima eficacia y así recobrar todo el ánimo y el vigor necesarios para vivir con plenitud.