Páginas

El seitai es una educación para vivir sano y cultivar esta capacidad inherente a nuestra propia existencia.
Si por correr detrás de la técnica se llega a perder de vista la psique, el seitai desaparece.(H.N.)

martes, 13 de abril de 2010

EL Ki: Consideraciones iniciales.

En Seitai el ki es el eje central. 
Se pueden realizar prácticas, pero si el ki no se comunica, desde luego, estaremos practicando algún tipo de ejercicio, pero no propiamente Seitai.
En Occidente no existe una traducción ideal para este concepto (Chi en china, Prana en la India...). Si lo traducimos como "aliento o energía vital" podríamos estar olvidando algunos aspectos o dimensiones importantes.
El ki es invisible y sabemos que existe porque podemos percibirlo, detectar sus manifestaciones, incluso en los actos más cotidianos.
El ki mueve la vida. Es anterior al propio nacimiento, y hay quien afirma que es anterior, incluso, al nacimiento del cosmos.


Caminamos por la calle, una persona se acerca para preguntarnos una dirección y más allá de pre-conceptos culturales (color de piel, complexión, forma de vestir, etc.) nuestro cuerpo “siente” un “algo”, a nivel instintivo, una vibración, una sensación directa. No tiene que ver con las palabras y su significado.
Entramos en una cafetería o en una tienda y “sentimos” el ambiente del lugar, incluso sin ser conscientes.
Un niño llora y captamos su deseo interior, si tiene hambre o tiene calor...
...Algo así como “el aire” que rodea a una persona o su ambiente...
Sucede que entre dos personas, el ki se comunica, se sintoniza. En otras ocasiones, por mucho que se empeñen por tener intereses comunes, el ki se comunica con dificultad.

Podríamos decir, que en la educación Seitai el ki es el aspecto fundamental.
Cualquier situación, como tocar a alguien en el hombro, mover la mano, cocinar, hablar o pintar.. cambia sustancialmente con la comunicación del ki.
Por ejemplo, a través del yuki, el ki se comunica y esto puede suceder con naturalidad si alejamos de nuestra mente toda intención. Desde luego, no buscamos “curar”, como sucede en técnicas terapéuticas, simplemente “escuchar” la voz, a veces muy silenciosa, del ki, prestar atención con todo el ser.
O a través del gyoki donde el ki se trabaja a nivel individual, podemos “sentir”, por ejemplo, como en determinadas zonas de la espalda aparece cierta sudoración, fenómeno debido a que el ki se encontraba atascado y quiere fluir para regular el estado.
En Seitai cultivamos la sensibilidad en el mundo del ki y nos vamos acostumbrando a “sentir” su calidad o presencia. Cuando hablamos de “sentir” nos referimos a las percepciones que vienen del instinto, no al sentir de tipo emocional.
Así, solemos emplear expresiones tales como: el ki está estancado en tal zona de la espalda; el ki fluye; mover el cuerpo a trvés del ki; el ki está turbio; esta persona percibe muy bien el ki; ki transparente, ideal para hacer yuki; ki alegre, etc.
Cuando el ki se acumula en el vientre se produce un estado de profunda calma mental y plenitud.

Pero...por favor, pongámonos de pie...

No hay comentarios:

Publicar un comentario